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viernes, 3 de julio de 2009

Primera parte

Estaba pensando. Sentada en mi cama con las piernas cruzadas, mirando a una pared repleta de porsters de mis cantantes favoritos. Cuándo mi madre me llamó:

-!Elvira¡ ¿quieres bajar ya?. Vas a llegar tarde- gritó mi madre desde la cocina, donde estaba preparandonos a mis hermanos y a mí el desayuno.

-!Ya voy¡- le respondí gritando. Mientras me ponía mis nuevas tennis, regalo deuno de mis tios. Los pantalones vaqueros negros y la camiseta de manga corta también era un regalo de mis familiares, ya no tan queridos
Baje las escaleras de dos en dos, con tan mala suerte que me tropecé con el últimoescalón. Mi única solución fué agarrarme a mi hermano mayor, el cual tenía un zumo en la mano y acabó en la camiseta de mi hermana

-!ahhh¡!Mi camiseta nueva¡-gritó la histerica de mi hermana, perfecto, ahora si que la había hecho nueva. Se iba a montar una buena discursión y yo era otra vez el punto de discordia.- Maldita enana, eres una torpe ¿es que nos abes hacer nada bien?

-Tanya, yo... lo-lo sient....-intente disculpareme con el mountruso de hermana que me había tocado.

-Chicos basta. ¿qué ha pasadoa qui?. Tanya ¿por qué le estabas gritando a tu hermana?- Mi salvador. Mi padre, Justo a tiempo hizo acto de presencia.


-!Qué esta mocosa es una patosa y me ha manchado mi camiseta nueva¡
Yo me escondí detras de mi hermano, mirando la escena que había provocado. Mi hermana gritando como una loca, por su nueva camiseta. Mis hermanos pequeños, los mellizos, seguían desayunando sin enterarse de la que se había formado en la cocina. Mama seguá cocinando, pasando de todo lo que ocurria, ya que casi todos los dias era lo mismo. Y mi hermano me miraba con una sonrísa burlona.

-Hermanita te has metido en un buen lio-susurro solo para que yo lo oyera, con un tono divertido.

-Así no ayudas mucho-le dije con el mismo tono de voz que él, aunque falló un poco.

-Elvira pidele perdón a tu hermana. Y tu Tanya ves a cambiarte. No creo que quieras empezar el curso manchada- se rió mi padre.

-Lo siento Tanya, siento ser tan patosa y haberte manchado la camiseta nueva- le dije muy a mi pesar.

-Claro que te perdono Elvirita.- me contesto a espaldas de mi padre con u tono falso.

- Muy bien chicos, todos al coche.-Mientras mi hermana se cambiaba y los mellizos cogían su material. Ian y yo empezamos a reirnos de Tanya. Cuándo bajo las escaleras con cara de enfado.

-Tu me las vas a pagar mocosa-me amenazó señalandome con el dedo.

-A ver Tanya ¿por qué no la dejas en paz? ¿es que el tinte rubio no te deja pensar?-me reí ante el audaz comentario de mi hermano

-Será mejor que tu no te metas en esto, si no quieres acabar mal-amenazó también a mi hermano, mientras caminaba hacia el coche moviendo las caderas de un lado a otro como si fuera una modelo de revista. Ja, pobrecita- ah, por cierto, no soy rubia de bote. Todo lo mio es natural.
En ese instante Ian y yo estallamos a carcajadas, mientras ella nos miraba con ojos asesinos.

-!Venga chicos, daros prisa¡-nos aviso papa desde el coche, donde estaban todos esperandonos.
Todo el camino hacia nuestros respectivos colegios nos la pasamos cantando las canciones del CD infantil de los mellizos. Hubo un momento el cual miré por la ventana y vi unos ojos verdes mirandome fijamente. Era un chico más o menos de mi edad, con un color de pelo castaño y tez más blanquecina que morena. No me di cuenta de que ya habíamos pasado de largo al chico, pero yo seguía mirando hacia a fuera.

-Elvira ¿estas bien?-me preguntó Ian zarandeandome.

-Si, si estoi bien

-Te has quedado traspuesta jaja- se rio de mi.

-Adios tati, luego tienes que venir a recogernos acuerdate- noté un cálido beso en la mejilla y a continuación otro en la otra mejilla.

-Adios tata- Samuel y Tamara se despidieron de nosotros y se fueron cogidos de la mano hacia la escuela de primaria.
Samuel y Tamara eran los niños mimados de la casa, fueron los últimos en nacer y los más consentidos. Tienen 5 años y van a comenzar el colegio. Son los más revoltosos, a parte de que nadie se salva de sus travesuras.

Continuará...